“Estén siempre alegres. Oren constantemente. Den gracias por todo, pues esto es lo que Dios, en Cristo Jesús, quiere de ustedes” (Tes 5, 16-18). Resuenan las palabras del Apóstol Pablo en tiempos en que a muchos les cuesta encontrar motivos para alegrarse. A veces, en la vida las cosas no van como lo hemos planeado,

La participación más comprometida en la Red Mundial de Oración nos invita a rezar en tres momentos del día. Por la mañana, nos ofrecemos al Señor y le decimos que estamos disponibles para Él, para lo que nos necesite. Es una actitud de disponibilidad a Su misión que se nos hace concreta en las intenciones

Por la evangelización: Por los jóvenes, especialmente los de América Latina, para que, siguiendo el ejemplo de María, respondan al llamado del Señor para comunicar la alegría del Evangelio al mundo. Si la fe que profesamos no es fuente de alegría las prácticas religiosas se vuelven vacías e insípidas. La alegría de la fe es